Duda

10 12 2009

Una única duda. Una única pregunta.
La pregunta. A la derecha, a la izquierda, arriba y abajo del sentido. De la lógica.
Dentro de las paredes de la dualidad. De la interpretación y la subjetividad. Abierto a planteamientos locos, sin consenso; sin sentido. Irreal, insufrible. Sin respuesta tal vez. Indiferente a mi desdicha. A mi desconocimiento. A mi existencia.
Postrada frente a las puertas del futuro. Bloqueando las puertas del pasado.
Sin humanidad. Tortuosa e indefinible.
Una sola pregunta. Una sola duda.
La duda. Que corroe, corrompe y reviste mis sentidos de insensibilidad. No antes, no después.
Mi cárcel. Mi libertad. Mi vida.
Ceñida al destino, ¿existe el destino?
Corresponsal de la indiferencia. Mi pregunta. Mi duda.
Corro, subo y bajo con ella. Vivo para y por ella. Probablemente muera con ella. No por mi estupidez. Si no por la inexistencia de su respuesta. De responderla para el resto de la eternidad. De la existencia.
Cambiante, informe. Postergada y odiada. Recibida con brazos abierto en busca de calor. Con caras duras que rechazan alguna razón. Una única duda…
¿Quién soy?