Sin sentido

15 11 2009

Respiro y te miro.
Aun sabiendo que es el destino, me maravillo del mismo.
Por su estupidez y mis suspiros; lo que ambos algún día vivimos no son mas que palabras que mi memoria ha escrito con sangre en las sombras de la incertidumbre, de la indiferencia. La maravillosa sonrisa de una serie de desdichas que nos acompañan. Respiras en busca de la vida que perdiste. Y sabes que no hay más, porque te has encargado de destruirlo, des encantarlo. Sentimientos contenidos en hipocresía y una serie de manías que nos separan y nos mantienen a la expectativa, al borde de la nada. No me concedes la última mirada y sin embargo alargas tu partida, porque esperas que lo sienta. Y lo siento; siento no poder desearte, siento no poder decirte las palabras que deseas escuchar. Las que nunca me oirás pronunciar. Un susurro que me encomienda algo, algo que no logro descifrar. Algo que me lleva hacía la nada y la indiferencia de la vida. Espero, en lo poco que me queda, que nos queda, si es que queda, al fin, algo: que puedas perdonarme. Porque hay algo más que tu indiferencia y mis mentiras. Espero que entiendas que lo que has logrado es, simplemente, lo que te has propuesto y que es lo que me hace maravillarme. Levanto el velo y te beso.
Respiro y te miro… caigo en la cuenta de que todo está escrito: que lo nuestro no es más que un sinsentido.





Nuestra Historia

5 11 2009

Intentarás beber de mi boca.
Esa que tú sellaste.
Intentarás beber de mi sangre.
Aquella que tú agotaste.

El sentido del destino no es conocido,
y te has encargado de confundirlo.
Embebecido por tus perfumes,
el pobre ha sucumbido.
Ante tanta injusticia,
ante tanta avaricia.
Tan hermosa y tan difusa como la vida misma.
Aquella que desperdiciaste.
Como río de la plenitud.
Aquel que no contemplaste.

Has decidido una cosa,
y la contraria efectúas.
Tanta inmundicia contenida en un beso.
Nuestros besos.
En las fauces de la inseguridad
el camino se ha desvanecido.
Ante tanta soledad,
ante tanta tontería.

No soy más de lo que te empeñaste en convertir.
En destruir sin definir camino.
Sin conocer amigo,
compañero o destino.
Sin saberte mortal,
Insegura e imperfecta.

Bendito el camino que no nos trazaron.
Entre la soledad y la necedad
hemos estado varados.

Pero la vida es sabia
y la fortuna desconocida,
ante tanta pena,
ante tanta gloria.





En mis recuerdos morirás y en tu vida lo sentirás.

5 07 2009
Cualquiera que conociera a Simbyan, hubiera pensado que este era feliz, pero no lo era, y, en ciertos momentos y con ciertas personas no tenia reparo en demostrarlo.
Transcurría el año 2000. Habían pasado exactamente 3 meses, 5 dias, 2 horas y 5 segundos…bueno 6, 7, 8, 9, 10; bien, y así sucesivamente, desde que el largirucho chico había entrado en la escuela y como cualquier chico de 16 años que se respetara no era por el gusto de acudir a aprender, escuchar y expandir el horizonte, ni los maestros, ni conocer mas gente lo que lo hacía contar el tiempo tan frenéticamente…Era Altea quien provocaba aquello.
Altea no era la clases de chica en la que usualmente un joven, que no era nada mal parecido, se fijaba. Era, digamos, extraña…al menos para que alguien tan “común” como Simbyan se fijara en ella. Era delgada y pequeña en todos los sentidos: baja de estatura, tímida, introvertida, callada; prácticamente nunca expresaba su opinión sobre prácticamente nada. Sin embargo, Simbyan la amaba con locura, o al menos él afirmaba que la amaba con locura, si bien no estaba seguro de cómo se sentia amar, o siquiera de qué era amar, obviamente el concepto de locura lo tenía bien asimilado, tenía 16 años y…unos amigos, bueno, unos amigos que tambien tenian 16 años: Luca, Astaroth y Gellian. Altea no tenia ni idea de lo que le ocurría a Symbian, en realidad, Altea no tenia ni idea que Symbian existiese siquiera. Ella era, como dije antes, extraña.
La escuela de Simbyan se encontraba a mitad de semestre y este no había dirijido nunca una palabra a su amada. En una materia llamada, “Única materia útil para tu vida diaria y laboral de todas las escuelas, de todos los años y de todo el mundo” que era impartida por la Profra. Fulmina DuZchoremesk la magia hizo su aparición siempre bienvenida, al menos por Simbyan, aunque en estos momentos Altea no esta muy segura que la magia tenga siempre algo bueno por lo que intervenir.
Como era usual, la profra. hablaba y hablaba, Simbyan y sus amigos, y, a decir verdad todo sus salón, hacían de todo menos poner atención, bolas de papel, dibujos, ligar, mensajearse con cualquiera que estuviera en su agenda telefonica etc… De pronto, las palabras mágicas salieron de la boca de la profra.: »Realizarán una tarea en equipo«. Simbyan siguió sin poner atención hasta que reparo en el potencial de aquella actividad que en cualquier otro momento hubiera repudiado.
Mmmm- pensó.
La profra. mientras tanto seguía diciendo:
-Será por parejas,- al instante de la boca de Simbyan salió un resonante »Wahoo«, para su suerte Doña BlahBlahBlah, como era apodada, no lo escuchó- iran a una empresa, cualquiera que elijan, a solicitar trabajo, tendrán que mentir sobre su edad y capacidades y sobre un montón de cosas más que en su momento ustedes decidiran, tienen que grabar la entrevista, con cámara escondida y mostrarmela, a quien se le ofrezca el trabajo sacará A, quien solo vaya y viva la experiencia sacará B, recuerden que esta calificación puede variar según los errores que hayan realizado en su entrevista. Pueden buscar información sobre cómo actuar en las entrevistas en la omnipotente Wikipedia -finalizó.
Las parejas son: Simbyan no pusó atención a ninguna de las otras parejas, solo esperó a escuchar su nombre…
-Symbian DeLuan, iras con Altea Doktore-anunció y Simbyan no podía haber estado mas feliz.
Simbyan y Altea acordaron acudir a StarCom, y los días transcurrieron con rápidez…
Dos días despues, Altea y Simbyan iban camino a Starcom en el auto de Simbyan y dentro se vivía una tensa calma. En el coche nada ocurrió. Llegaron y la entrevista transcurrió sin ninguna novedad. Al salir de la oficina del jefe de recursos humanos, Simbyan, sorpresivamente y sin ninguna clase de tacto soltó:
-Me gustas…¿quieres ser mi novia?
Probablemente debido a su rareza, la chica respondió que sí. Al menos eso escucho Simbyan, aunque en realidad había respondido:
-Seeeh.
Y en ese momento estaban parte de los ingredientes para una buena novela romántica: El conocimiento a simple vista, la atracción física, la amistad superficial(tal vez esta parte Simbyan y Altea se la saltaron un poco), conocimiento de cualidades y defectos, atracción emocional, Noviazgo informal(bien, lo acepto, la verdad es que la novela sería algo aburrida).
En los 2 meses y cacho posteriores su relación habia cambiado muchisimo, siempre para mejor…¿Quien diría que Simbyan era así de maduro? Ahora la novela romántica de la decada estaba lista: hubo atracción emocional, amistad profunda, aceptación de cualidades y defectos, noviazgo formal, y compromiso(el matrimonio aún no llegaba pero pronto algo sorprendente ocurriría).
Su situación había pasado de un noviazgo blanco y puro e inocente, lleno de inmadurez y extremadamente escazo de compromiso a algo lleno de citas, besos y arrumacos y mas tarde a algo mucho mas serio, algo que generalmente los adultos solo tienen: el noviazgo formal.
Simbyan conoció a la familia de su amada y comprobó de donde venía su rareza, Altea tambien conoció a los padres de el que ahora era su amor.
Los días cercanos al final de semestre, JhonVonDanlak había estado muy cerca de Altea, demasiado cerca para el gusto de Simbyan, pero confiaba en Altea plenamente, y no había dicho ni una palabra…Y a causa de eso los rumores se dispararon…»Que si Jhon le había propuesto matrimonio«, »Que si se gustaban«, »Que si se habian besado« un largo etcetera. Y Simbyan quiso jugar sus cartas rápido, confiaba en Altea, pero ya no estaba muy seguro…
Un día, en la misma hora que propició el inicio de su relación, Simbyan le propusó matrimonio sin pensar en nada más. Altea repondió con el clásico: Necesito pensarlo.
Según Simbyan, en definitiva, había ganado a ese Jhon.
A la mañana siguiente, en una de esas horas libres, Simbyan estaba parado fuera del baño de mujeres esperando por su amor…Cuando Altea salió, este la tomó por la cintura y le plantó un beso en la comisura de los labios…juguetón, la llevó suavemente de regreso al baño de señoritas y ahí dentro, la beso como nunca… Pero Altea, que parecía algo reprimida, subitamente lo separó de ella y seria declaró:
-Simbyan, tenemos que hablar. -El chico no le dio mucha importancia y trató de besarla de nuevo, pero Altea seguía alejándolo del calor de su cuerpo.
-Simbyan, tenemos que hablar, esto es serio…-lentamente, la sonrisa jugutena e inocentemente pícara de Simbyan se fue conviertendo en una expresión muy cercana al enfado- creo que necesito tiempo…creo que ambos necesitamos tiempo. -Al decir esto y si cabía, Altea se puso aún más seria -Jhon ha estado muy cariñoso conmigo y yo… ya no se que pensar…ya no sé qué estoy pensando, estoy oficialmente confundida…-Simbyan estaba mudo, presentía lo que vendría después -has sido mi primer y único novio, y ha sido hermoso, pero no he conocido a nadie más como te he conocido a ti… y deseo hacerlo y, por favor, no dejes que esto te afecte mas de lo que debería. Yo te amo, solo que ya no…te amo, necesito conocer más la vida… Simbyan, si lo que me has dado es lo mejor que me ha pasado como creo hasta ahora que lo fue… volveré a tí, y no espero que me esperes, desearía saber que pasará despues, desearía estar segura que voy a volver, pero no lo estoy… así que no me esperes…-Altea colocó una mano sobre su dedo anular y comenzó a retirar lentamente el anillo y se lo colocó a Simbyan sobre la suya, era un anillo económico, uno de los que un chico de 16 años puede pagar.-Simbyan, no puedo casarme contigo…no ahora.
Simbyan comenzó a sentir hervir la sangre dentro de sí… sentía decepción, coraje y hasta odio… el corazón le palpitaba desvocado y ya no sabía que haría después.
Sujetó a Altea por los hombros y trato de abrazarla… Altea forcejeaba y luchaba por safarze, pero Simbyan no cedía… hasta que Altea le plantó senda cachetada en su mejilla izquierda y trató de salir del baño… Pero Simbyan volvió a sujetarla. Tomó una de las plumas que guardaba en su bolsillo y, completamente fuera de sí, la encajó en el abdomen de Altea… Esta cayó al piso mientras un líquido rojizo comenzaba a dibujarse en el piso del recinto… La pluma era roja y estaba invisible, cubierta por el cuerpo de Altea… Simbyan embarró un poco en sus dedos y la olió… Era la sangre de su amada. La única persona a la que le había jurado amor, estaba muerta, yacía asesinada en el sucio baño… Asesinada por él. Tomó otra de las plumas de su bolsillo y comenzó a encajarla en repetidas ocasiones en el cuerpo de Altea y una vez pensó que estaba muerta, se la encajó directamente en el corazón… El amor no es amor hasta que se sufre por él -pensaba mientras desfallecía-.
Las ambulancias llegarón y los llevarón al hospital… y allí, ambos, a la misma hora; murieron…

Simbyan meditaba. No sabía que había iniciado su relación y aunque conocia las variables: amor, atracción fisica, presion de los amigos, soledad, compartir experiencias, curiosidad o deseo de pertenecer, no le importaba saberlo… solo, quería dejar de sentir rencor… Se levantó y examinó el lugar donde estaba, nubes por doquier, una entrada enorme y dorada en el horizonte y extrañamente, todo sus deseos, al instante en que los pensaba eran cumplidos por no sabía que, pero le fascinaba.

Altea meditaba. Recordó algo que le habían enseñado en la escuela: pueder haber muchas consecuencias del noviazgo: Una relación positiva con el otro sexo, desilución amorosa, sexo premarital, abandono de la escuela, bajas calificaciones, madurez o identificacion con su género y rol sexual. Pero ella, a través de la experiencia, podía añadir una más: la muerte. Se levantó de donde estaba y reparó en el lugar que la rodeaba… Eran casi absolutamente flamas a todo su alrededor y en el horizonte, una puerta de madera y metal corroida y oxidada abierta de par en par. Extrañamente no hacía calor, pero, sin saber por qué, sentía una culpa enorme…





Suspiro…

21 06 2009

Suspiro mirando al cielo.
Un cielo abierto,
lleno de recuerdos
inconexos e inciertos.

Tu actitud indiferente,
tan inerte como siempre.
Tan vacía la luna en el día,
como tu mirada que no se posa en la mía.

Te veo llorar,
por alguien que nunca te va a amar,
sin lograr vislumbrar
que este imbécil por ti la vida daría.

No hice mas que anhelar,
el momento, tu cuerpo, tu beso,
Un gran pendejo por ti obseso.

No hice mas que desear,
tu amar, tu dulce caminar,
que no se acercaba a mi lugar.

No hice mas que esperar,
ver la muerte llegar,
para al fin poderte amar
sin poder un momento descansar,
pues no habrá mas recuerdos
que nuestro miedo a la verdad.

Suspiro…
porque se me va la vida
y tú tan tranquila.

Después de bastante tiempo sin escribir poemas, les traigo este.
El poema mas “maduro” que he escrito hasta ahora. Ya que antes había escrito, sí, pero solo bobadas o cursilerías realmente cursis. Nada que me agradar realmente viéndolo a los pocos días/meses/años.
La realidad es que este poema no surgió de ningún lugar en especial, no de algo, al menos, que pueda contar. Simplemente tuve ganas y escribí y esto fue lo que hice. Espero que les guste.
Por cierto, mucha gente no tendrá ni idea de lo que hablo pero compré No more heroes y me esta fascinando… ahora sí, a esperar el dos: No more heroes: Desperate Struggle.